Buscar este blog

miércoles, 23 de enero de 2013

Cualidades del Servidor Carismático:



 
*Ha tenido experiencia de Dios.
*Tiene conciencia de su propio carisma.
*Tiene vida de oración personal y comunitaria.
*Es asiduo en la Confesión y en la Eucaristía.
*Tiene disponibilidad para servir.
*Tiene veneración y adhesión filial a María.
*Es promovido y aceptado por la Comunidad.
*Tiene anhelo de profundizar en la Palabra de Dios y en la Doctrina de la Iglesia.
*Da testimonio de vida cristiana. 
 

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD DE JUAN PABLO II


 tu Unigénito Hijo, hecho carne por obra del Espíritu Santo en el seno purísimo de la Virgen María, y nacido en Belén hace ahora dos mil años.

Él se ha hecho nuestro compañero de viaje y ha dado nuevo significado a la historia, que es un camino hecho juntos, en el trabajo y en el sufrimiento, en la fidelidad y en el amor, hacia aquellos cielos nuevos y hacia aquella tierra nueva, en la que Tú, vencida la muerte, serás todo en todos.
¡Alabanza y gloria a Ti, Trinidad Santísima, único y sumo Dios!
2. Haz, Padre, que por tu gracia el Año jubilar sea un tiempo de conversión profunda y de alegre retorno a Ti; concédenos que sea un tiempo de reconciliación entre los hombres y de redescubierta concordia entre las naciones; tiempo en el que las lanzas se truequen en hoces, y al fragor de las armas sucedan cantos de paz. Concédenos, Padre, vivir el Año jubilar dóciles a la voz del Espíritu, fieles en el seguimiento de Cristo, asiduos en la escucha de la Palabra y en la asiduidad a las fuentes de la gracia.
¡Alabanza y gloria a Ti, Trinidad Santísima, único y sumo Dios!
3. Sostén, Padre, con la fuerza del Espíritu, el empeño de la Iglesia en favor de la nueva evangelización y guía nuestros pasos por los caminos del mundo para anunciar a Cristo con la vida, orientando nuestra peregrinación terrena hacia la Ciudad de la luz. Haz, Padre, que brillen los discípulos de tu Hijo por su amor hacia los pobres y oprimidos; que sean solidarios con los necesitados, y generosos en las obras de misericordia, e indulgentes con los hermanos para obtener ellos mismos de Ti indulgencia y perdón.
¡Alabanza y gloria a Ti, Trinidad Santísima, único y sumo Dios!

4. Haz, Padre, que los discípulos de tu Hijo, purificada la memoria y reconocidas las propias culpas, sean una sola cosa, de suerte que el mundo crea. Otorga que se dilate el diálogo entre los seguidores de las grandes religiones, de suerte que todos los hombres descubran la alegría de ser tus hijos.
Haz que a la voz suplicante de María, Madre de las gentes, se unan las voces orantes de los apóstoles y de los mártires cristianos, de los justos de todo pueblo y de todo tiempo, para que el Año Santo sea para todos y para la Iglesia, motivo de renovada esperanza y de júbilo en el Espíritu.
¡Alabanza y gloria a Ti, Trinidad Santísima, único y sumo Dios!
5. ¡A Ti, Padre omnipotente, origen del cosmos y del hombre, por Cristo, el Viviente, Señor del tiempo y de la historia, en el Espíritu que santifica el universo, la alabanza, el honor, la gloria, hoy y en los siglos sin fin. Amén!
(De Juan Pablo II, para el Jubileo 2000)
__________

Logo del 2013 en la RCCES


Tres mil ciudades rezarán el domingo por la paz en Tierra Santa



ROMA, 23 Ene. 13 / 06:25 pm (ACI/EWTN Noticias).- Tres mil ciudades del mundo se unirán en oración este domingo 27 en la 5º Jornada Internacional de Intercesión por la paz en Tierra Santa, una iniciativa promovida desde 2009 por jóvenes católicos que responde al llamado del Papa Benedicto XVI de trabajar por la paz.

Según la agencia Fides, desde hace años "el pueblo de la paz" hace suyo la invitación de Benedicto XVI de "tomar decisiones valientes en favor de la paz y poner fin a un conflicto con repercusiones negativas en toda la región de Oriente Medio, afectada por demasiado enfrentamientos y necesitada de paz y reconciliación".

En ese sentido, la Jornada Internacional de Intercesión por la Paz en Tierra Santa "se ha convertido en su símbolo y fuente de inspiración para aquellos que realmente quieren hacer crecer este fuerte deseo de que en la tierra de Jesús reinen esa paz y esa justicia, que pueden ser un signo de unidad y crecimiento para todo el mundo".

¡"Como el siervo sediento va en busca del agua
así te busca mi alma, Dios mío"! (Salmo 42).