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sábado, 17 de enero de 2015
miércoles, 3 de diciembre de 2014
ORACION POR ENFERMOS
El
orar por los enfermos es un mandamiento del Señor Jesús. Él mandó a sus
discípulos a hacer lo mismo que Él hacía, predicar el mensaje del reino y
probar el mensaje con señales y Milagros, incluyendo sanar a los enfermos.
Entonces
llamando a sus doce discípulos, Jesús les dio poder sobre los espíritus
inmundos para expulsarlos y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.
A estos Doce Jesús los envió a misionar, con las instrucciones siguientes, diciendo: … A lo largo del camino proclamen: ¡El Reino de los Cielos está ahora cerca. “Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos y echen los demonios. Ustedes lo recibieron sin pagar, denlo sin cobrar”.
Mateo 10:1, 5, 7-8 (versión Biblia Latinoamericana 2005)
Y
luego, Jesús extendió este mandato a todos los creyentes en el futuro, cuando
les dijo que le enseñaran a todos los nuevos discípulos a guardar lo que les
había mandado.
Vayan,
pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo
que yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta
el fin de la historia. Mateo 28:19-20 (versión Biblia Latinoamericana 2005)
Puesto
que Jesús había enviado a los discípulos a sanar a los enfermos, echar demonios
y predicar el reino de Dios, las palabras en
Mateo 28 son para todos los cristianos. Esto es claro en Marcos 16, donde Jesús
dijo:
Y
les dijo: “Vayan por todo el mundo y
anuncien la Buena Nueva a toda la creación. Estas señales acompañarán
a los que crean: en mi nombre echarán demonios y hablarán nuevas lenguas;
tomarán con sus manos serpientes y, si beben algún veneno, no les hará daño;
impondrán las manos sobre los enfermos, y quedaran sanos”. Marcos 16:15, 17-18
Si
tú has creído el mensaje del evangelio, entonces las señales mencionadas en
este verso te van a acompañar. Así que Dios ha prometido que si pones tus manos
sobre los enfermos, ellos sanarán. ¡El poder de Dios es parte de tu herencia en
Cristo!
jueves, 13 de noviembre de 2014
El carisma de discernimiento de espíritus es "una iluminación divina o manifestación del Espíritu Santo por la que una persona conoce cuáles espíritus están motivando o impulsando determinada actuación, para proteger del engaño a la comunidad. Es como un mensaje que viene de afuera; no como que surge de la persona misma. Se forma súbitamente en la mente, espontáneamente, completo. No depende del esfuerzo, la iniciativa o los conocimientos de la persona; es un conocimiento que lleva consigo su propia convicción. No se trata de perspicacia, instinto psicológico o espíritu crítico. Puede venir por medio de visiones, o también por sensaciones o sentimientos agradables o desagradables" (P. Carlos Aldunate, s.j.).
Experimentamos durante nuestra vida cristiana, pero sobre todo si hemos emprendido un camino interior de oración, euforias y depresiones, estados interiores de paz o de inquietud, etc, de duración e intensidad variables. Prescindiendo de un origen, debemos saber que todo lo que nos sucede está querido o permitido por Dios para nuestro bien. Sin embargo, para evitar los riesgos que suelen originar estas experiencias, nos conviene aprender a comportarnos en ellas, desarrollando nuestro discernimiento espiritual. Es conveniente y aún necesario psicológicamente que atravesemos por crisis de consuelos y desconsuelos, por tiempos de consolación o de aridez, provenientes del propio temperamento y de otras causas. Dios permite la consolación y la desolación para ayudarnos a llegar a la madurez de los hijos de Dios, por el ejercicio progresivo de la fe, de la esperanza y de la caridad. Es importante que nos acostumbremos a vivir, desde ahora, mas que de sentimientos, de las virtudes teologales; pues "ahora subsisten tres cosas: la fe, la esperanza y la caridad; pero la mayor de todas ellas es la caridad" (1 Cor 13,13). Pues el amor nos acompañará toda la eternidad. Y sabemos que "el amor no consiste en sentir grandes cosas, sino en tener gran desnudez y padecer por el Amado". (San Juan de la Cruz). "El discernimiento presupone la vida de una Iglesia que está llena de poderes sobrenaturales y manifestaciones de la presencia de Dios. La misma riqueza de la actividad divina hace surgir a la superficie las fuerzas del mal, y es también un campo para la actividad religiosa desviada".(Mons. Vincent Walsh). En el ambiente mundano de creciente indiferencia religiosa en que vivimos, nadie se interesa en discernir el origen divino, humano o diabólico de las motivaciones o impulsos; pero al cristiano que está entregado a Jesús como SEÑOR de toda su vida le importa mucho precaverse del engaño y percibir con gozo cuándo "es el Señor" (cf. Jn 21,7).
Carismas y Autoridad A veces se piensa equivocadamente que por tener un Carisma se tiene autoridad en ese campo . No es así . el Carisma no nos da autoridad, por el contrario , nos convierte en siervos de los demás ; y un siervo siempre está sujeto a la autoriudad de Dios . Así como en el cuerpo humano existe un sistema nervioso que ordena y organiza los movimientos de los miembros , así también en el cuerpo de Cristo necesitamos quien dirija toda la actividad de los miembros . Este sistema nervioso es la autoridad . Dios ha delegado su autoridad en primer lugar a quienes Él ha colocado a regir su Iglesia : Sus apóstoles y sus sucesores los Obispos . Ellos son los responsables de discernirlos y de pastorear su recto uso , de acuerdo a un plan global que beneficie a todo el cuerpo de Cristo . " El Carismático " que no reconociera el carisma de discernimiento de los Obispos demuestra que ni cree en los Carismas ni tiene la garantía de ser auténtico . " La Comunidad , principalmente en la persona de sus Pastores , tiene la misión de juzgar sobre la autenticidad de los Carismas y de integrarlos en la misión salvadora "
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